Tardes de encierro…

Como bien sabemos, el Gobierno de México, a través del Subsecretario de Salud, ha declarado que nos encontramos en la Fase dos ante la pandemia de Coronavirus.

Esto quiere decir que quienes podemos permanecer en casa, debemos hacerlo en aras de mantener la tasa de contagios en un rango mínimo.

Así las cosas, sin miedo pero atendiendo las recomendaciones que nos dan las autoridades, hemos de encerrarnos en nuestros hogares. Evidentemente habrá quienes no puedan hacerlo, sobre todo aquellas personas que viven al día; pero quienes tenemos la posibilidad (el privilegio, de hecho) vamos a tener que resguardarnos entre 4 paredes.

Y parece fácil, pero no siempre lo es en tanto que estamos acostumbrados al movimiento, a la libertad…

A mí en lo personal, me parece complicado no salir y no andar de un lado para el otro. Siempre he sido freelance y establezco mis horarios de trabajo según mi actividad como madre. Y sin embargo, es claro que tengo que acatar esa medida de #Quédateencasa.

Intentemos encontrar el aspecto positivo de esto. Ante la adversidad, lo mejor que podemos hacer es valorar cada momento que pasamos con nuestros seres queridos.

Yo, con un hijo adolescente, podría caer en la tentación de  permitirle usar la consola o el celular todo el día… No obstante, me parece que lo más prudente es  aprovechar este tiempo juntos para fortalecer los lazos y la comunicación.

Así pues, he establecido horarios con él para que no se aburra y no se acostumbre a estar inactivo. Lo he puesto a acomodar su cajonera, a doblar ropa, ordenarla por colores, etc. También tiene tandas de ejercicio (5 veces al día, por 15 minutos cada ocasión). Y por supuesto, nos damos un rato para leer en voz alta y también para jugar ajedrez, monopoly, Turista mundial, etc. Ahí nos relajamos, chismeamos, conversamos sobre nuestras vidas, nuestros miedos, nuestras alegrías, nuestras esperanzas.

Y qué rico es eso. COMPARTIR.

Los invito a que se permitan redescubrir a su familia.

Apaguen el módem una hora. Preparen café o chocolate (o matcha o algún smoothie si son más delicatessen) y saquen las galletitas o los pasteles y conversen. Cuenten anécdotas graciosas, recuerden a quienes ya no están en esta dimensión… perdónense, rían, lloren… Juntos. Unidos.

Que este encierro sirva para recordar que son familia no sólo por que el mismo ADN corre por sus venas, sino porque hay algo que les une incondicionalmente: EL AMOR. 

Ánimo. Vamos a estar bien.

Para saber más: https://soundcloud.com/hugo-lopez-gatell/entrevista-con-adela-micha

(Perdonen la fuente, sé que la Micha es detestable pero López Gatell es muy claro en esta entrevista)


Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s