El vaso medio vacío… O medio lleno

Es oficial: habremos de estar confinados hasta el 30 de mayo.

Aproximadamente 45 días más. Después de un par de semanas viviendo esto del distanciamiento social, empezamos a acostumbrarnos a salir en contadísimas ocasiones. (Evidentemente hablo de los que tenemos el privilegio de trabajar en actividades que se pueden realizar desde casa, no de quienes por desgracia aún deben salir todos los días a ganarse el sustento.

Menciono a este sector de la población porque es con el que estoy más en contacto). En fin… lo cierto es que me sorprende la capacidad de resiliencia que están demostrando. Muchos empezaron la pandemia llenos de incertidumbre. Otros tenían miedo y abiertamente lo confesaban. Algunos más estaban enojados pues vieron cancelados sus planes: el viaje, la cita, el concierto. Todo eso se esfumó en un abrir y cerrar de ojos.

Y sin embargo, con el paso de los días, le están hallando el lado positivo a esto. Justamente hoy vi en Twitter tres ejemplos que me hicieron darme cuenta de que no son las circunstancias las que  hacen sentir mejor o peor,  sino la actitud con la que las personas se enfrentan a una misma situación.

Vi a un señor que subió la foto de la bufanda y el gorro que ha estado tejiendo estos días. No creo que lo haya pensado aún, pero igual podría convertirse en otra fuente de ingresos. Vi a una abuelita compartir el video donde sale ella misma dando clases de repostería a sus nietos. Vi a una chica difundiendo los poemas que ella declamó, a pesar de que hace unos meses aseguraba que su voz nunca le ha parecido hermosa. Me dio mucho gusto saber que hay quienes se están atreviendo a experimentar cosas nuevas. Me alegró darme cuenta que hay quienes son capaces de compartir generosamente sus conocimientos, sin esperar otra cosa que una sonrisa. Y me emocionó aún más el notar que este tiempo libre forzado también está sirviendo para que algunas personas venzan sus miedos y sus complejos…

Se están permitiendo ser ellas mismas. Y qué bonito es eso. Ojalá todos aprovechemos esta cuarentena para descansar si es necesario, para relajarnos, para decir adiós a viejos hábitos perniciosos, para apapachar a nuestros seres queridos pero sobre todo para crear momentos que en el futuro nos permitan recordar lo valientes y lo fuertes que somos.

@MishaBishhha


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